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Cómo organizar los últimos 70 días antes del examen de Justicia (sin agobiarte)

Si has llegado hasta aquí, es porque ya has recorrido la parte más difícil del camino. Has estudiado el temario, has hecho test, has repasado leyes y seguramente has tenido días en los que has pensado en abandonar. Pero ahora empieza una etapa diferente.

Los últimos 70 días antes del examen no son para aprender un temario nuevo, sino para consolidar todo el trabajo realizado y llegar al examen con seguridad.

Uno de los errores más frecuentes en esta recta final es intentar abarcar más de lo que realmente se puede. Eso solo genera ansiedad, sensación de ir siempre por detrás y un estudio poco eficaz.

En este artículo queremos ayudarte a organizar estos dos meses largos de una forma realista, para que aproveches el tiempo sin sentir que cada día es una carrera contrarreloj.

Cambia el objetivo: ya no se trata de estudiar más, sino de recordar mejor

Muchos opositores llegan a este momento pensando:

  • «Todavía me quedan temas flojos.»
  • «No me acuerdo de todo.»
  • «Seguro que los demás llevan mejor preparado el examen.»

La realidad es que casi nadie llega al examen sintiendo que lo sabe todo. Lo importante no es tener la sensación de control absoluto, sino conseguir que la información más importante esté fresca y accesible cuando llegue el día del examen.

A partir de ahora, el objetivo debe ser:

  • Repasar.
  • Detectar errores.
  • Corregir puntos débiles.
  • Ganar velocidad haciendo test.
  • Mantener la confianza.

Divide los 70 días en tres fases

En lugar de pensar en 70 días seguidos, es mucho más útil dividir este periodo en bloques con objetivos distintos.

Fase 1: Organización y detección de puntos débiles (Semanas 1 a 3)

Estas primeras semanas sirven para hacer una fotografía real de tu preparación.

Pregúntate:

  • ¿Qué leyes domino?
  • ¿En qué temas fallo más preguntas?
  • ¿Qué artículos suelo confundir?
  • ¿Qué plazos sigo olvidando?

No intentes repasar todo a la vez. Empieza por identificar dónde puedes ganar más puntos con menos esfuerzo.

Un buen simulacro completo al inicio de esta fase puede ayudarte a localizar esos puntos débiles y planificar mejor el estudio.

¿No sabes por dónde empezar? Una buena forma de descubrir tus puntos débiles es realizar un simulacro en condiciones reales y analizar los errores. En nuestra tienda encontrarás un curso de repaso donde tendrás simulacros y baterías de test organizados por temas para que puedas saber exactamente qué necesitas reforzar 

Fase 2: Consolidación (Semanas 4 a 7)

Aquí empieza el verdadero trabajo.

El objetivo es reforzar conocimientos, hacer muchos test y revisar constantemente los errores.

Una buena rutina puede incluir:

  • Repaso de un bloque del temario.
  • Test relacionado con ese bloque.
  • Corrección detallada de los fallos.
  • Repaso rápido de esquemas antes de terminar la jornada.

No olvides que corregir un test enseña casi tanto como hacerlo.

Fase 3: Repaso final (Últimas semanas)

Cuando el examen ya está muy cerca, no es momento de estudiar temas nuevos.

Lo más rentable suele ser:

  • Revisar esquemas.
  • Repasar artículos conflictivos.
  • Memorizar plazos.
  • Hacer simulacros en tiempo real.
  • Dormir bien.
  • Mantener una rutina estable.

La confianza también se entrena.

Organiza la semana, no el día

Otro error habitual es planificar cada hora del día.

Cuando no cumplimos ese horario tan rígido, aparece la frustración.

Es mucho más útil fijarse objetivos semanales.

Por ejemplo:

  • Repasar 6 temas.
  • Realizar 4 simulacros parciales.
  • Corregir todos los errores.
  • Memorizar los plazos más importantes.
  • Revisar dos leyes completas.

Si un día surge un imprevisto, podrás reorganizarte sin sentir que has perdido el control.

Dedica tiempo a los test… pero también a corregirlos

Hacer cientos de preguntas está bien.

Aprender de ellas es mucho mejor.

Cuando falles una pregunta:

  • Busca el artículo correspondiente.
  • Entiende por qué era incorrecta.
  • Anota el motivo del error.
  • Revísala unos días después.

Muchos opositores cometen el error de limitarse a comprobar si una respuesta es correcta o incorrecta. Sin embargo, el verdadero aprendizaje está en entender el motivo del fallo. Para facilitar ese trabajo, nuestros test incluyen retroalimentación para que puedas ver en qué artículo se basa la pregunta y están pensados para que cada error se convierta en una oportunidad de aprendizaje.

No repases igual todos los temas

No todos necesitan el mismo tiempo.

Clasifica el temario en tres grupos:

Temas dominados

Solo necesitan repasos rápidos.

Temas intermedios

Necesitan algunos test y una revisión periódica.

Temas débiles

Son los que deben recibir la mayor parte de tu tiempo.

Invertir horas en lo que ya sabes aporta menos que reforzar aquello que todavía te hace perder preguntas.

Apóyate en materiales que faciliten el repaso

En esta fase, cada minuto cuenta, ya te has estado estudiando los temas íntegros.

Llegados a este punto, leer nuevamente un tema de 40 páginas suele ser poco eficiente. Lo que necesitas es un material que te permita localizar rápidamente los conceptos clave, repasar artículos importantes y refrescar la memoria en pocos minutos.

Por eso muchos opositores utilizan esquemas durante la recta final. No sustituyen el estudio previo, pero sí ayudan a organizar la información y agilizar los repasos cuando el tiempo empieza a escasear.

Los esquemas, resúmenes y repasos guiados ayudan a visualizar conceptos, relacionar ideas y recordar con mayor facilidad los artículos más preguntados.

El objetivo no es sustituir el estudio que ya has hecho, sino aprovechar mejor el tiempo disponible.

Si todavía no tienes un sistema de repaso, puedes echar un vistazo a nuestros esquemas de Justicia, diseñados específicamente para las últimas semanas antes del examen

No descuides el descanso

Dormir menos no significa estudiar mejor.

El cerebro necesita consolidar la información.

Reserva también momentos para:

  • Caminar.
  • Hacer algo de ejercicio.
  • Desconectar unos minutos.
  • Dormir las horas suficientes.

Llegar agotado al examen nunca compensa.

Si un día sale mal, no pasa nada

Habrá jornadas en las que no rindas igual.

Es normal.

No intentes recuperar en un solo día todo lo que no hiciste el anterior.

Simplemente vuelve a tu planificación y continúa.

La constancia durante diez semanas tiene mucho más impacto que un par de días estudiando doce horas.

¿Necesitas un plan de repaso para estas últimas semanas?

Si has llegado hasta aquí probablemente te ocurra lo mismo que a la mayoría de opositores: no necesitas estudiar más, sino saber qué repasar, cuándo hacerlo y cómo aprovechar mejor el tiempo que queda.

Para ayudarte en esta recta final hemos preparado distintos recursos pensados específicamente para los últimos meses antes del examen:

Esquemas para repasar rápidamente las leyes más importantes.

Test para detectar errores y reforzar conocimientos.

Curso de repaso para intensificar la práctica de test y de casos prácticos. .

Puedes ver todos los materiales disponibles en nuestra tienda y elegir los que mejor se adapten a tu preparación.

Recuerda que en esta fase no gana quien estudia más horas, sino quien aprovecha mejor cada una de ellas.

Mucho ánimo. Estás mucho más cerca de tu objetivo de lo que probablemente imaginas.

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